Aquí y ahora.
Hoy justo hace 15 años, nació una personita que es parte fundamental de mi vida, que me hizo otra persona desde la primera vez que la vi, porque desde ese primer momento, quedé atrapada en su magia, y qué decirles cuando me dijo por primera vez “Tía Ma”. Quiero presumirles, que tengo el honor de ser la tía favorita (Dicho por ellas 4, no crean que me auto-titulé) de las mejores sobrinas que puedan existir.
¿Ustedes se acuerdan cuando tenían esa edad? Sobretodo mujeres, ¿recuerdan toda la ilusión que les daba llegar a ser “Señoritas”? Platicando en la sobremesa, me di cuenta, que los humanos tenemos una atracción fatal por el pasado y el futuro, muchas veces no entendemos ¿ni dónde?, ¿ni por qué? pero empezamos a tratar de retroceder o acelerar el tiempo. Y el tiempo mis amores, es lo único que no podemos controlar.
Siempre pensando en que tendremos o tuvimos mejores momentos, y... ¿hoy? ¿Hoy no es tu mejor momento? ¿Cómo sabes que ya pasó? ¿Cómo sabes que no viene? Lo mejor de esto es, que en cuestión de tiempo y momentos, nunca podremos estar completamente seguros.
La vida es un misterio para todos, un intrépido sube y baja, pasamos de lo irónico a lo maravilloso en un abrir y cerrar de ojos. Nos queda simplemente fluir como el agua en un río, y tratar de no ahogarnos. Por lo mientras, quiero terminar de escribir con estos mensajes generacionales.
A los niños... Les quiero decir que por favor, no piensen que es demasiado divertido ser grande, no es más que una trampa. Todos los adultos, hay días en los que sólo queremos regresar!!! Nunca dejen de enseñarnos tanto, nos enriquecen el alma.
A los jóvenes... Sean más conscientes y considerados, su familia siempre primero, y por favor!!! No pierdan su esencia tratando de encajar.
A los adultos... No perdamos las ilusiones y la sonrisa por más que la vida nos sacuda, que nos demos el tiempo de ver y sentir las cosas que realmente importan, las valiosas.
A los mayores... Yo siempre quise ser como ustedes, quiero decirles, que porfavor ya es tiempo de que hagan lo que se les pegue la gana, tienen derecho de sobra, y no dejen de compartirnos sus momentos, nos enriquecen la vida.
A todos, que disfruten cada minuto de su vida, que sean y dejen ser. Que todos, mientras no hagamos el mal a propósito y tratemos de mejorarnos en el dia a dia, nos merecemos el cielo con un moño de regalo, y verdaderamente, ese es el límite.
Sin ahogarme en el aquí y ahora…
C. Martell



Comentarios
Publicar un comentario