La Maldita Confianza
Después de 13 años de matrimonio, un día, estaba acostada junto a mi esposo, y de pronto escuché un ruido sospechoso, pero lo peor, es que no sólo fue el ruido, mi mano sintió todo el vapor que liberó sin darse cuenta. Me levanté corriendo por toda la casa, gritando, “Mi manita, mi manita, mi manita”, me contó mi amiga Mar. hace unos días, y yo, obvio no podía parar de reir.
Qué pasa cuando ya después de un tiempo, nos llega la maldita confianza y simplemente somos? Yo en lo personal, creo que es una cosa maravillosa, sin caer en el extremo, pero definitivamente vuelve muy divertidos los días. Y siendo sinceros, todos tenemos manías, hábitos, y desordenes gástricos que no podemos ocultar pasado ya un tiempo de convivencia.
Hay estudios que revelan que el tener esas confiancitas en pareja, te hace mucho más feliz, obvio es un trabajo en equipo, pero habla de una confianza total, que se puede traducir en, complicidad, un mismo nivel de sentido del humor, union, momentos inolvidables, plenitud, apertura, tolerancia, flexibilidad, comodidad y sobretodo, mucho amor, tu pareja te ama, tal y como eres.
Claramente, no podemos hacerlo rutina, osea… Hay un millón de momentos en los que puedes hacer cosas desagradables para otro en tu soledad, pero si no hay forma de evitarlo estando con tu pareja, pues… Tienes permiso, SIN abusar! Porque si, es verdad que nos hace más felices este tipo de momentos, pero recordemos que todo en exceso es malo. Hasta la maldita confianza!
Vamos a terminar estas líneas recordando cuántas veces nos hemos aguantado hacer o decir algo por tratar de caer bien a nuestra pareja, no solo hablo de el acto de echarnos un pedito, hablo de cosas mucho más profundas, que nos dan a entender que no podemos ser nosotros mismos, no nos encontramos confortables para ser, y eso no es un buen augurio.
***Sin olvidar obviamente que debemos ser empáticos, respetuosos y no perder de vista que hay momentos para todo.
C. Martell
@ChispaBlog



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